El dolor lumbar se refiere al dolor en la espalda baja, y su origen está relacionado con la estructura musculoesquelética de la columna, afectando a jóvenes, adultos y ancianos, y puede ocurrir en trabajos sedentarios y trabajos que requieren mucho trabajo físico.

Según el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (Niosh), la aparición de este síntoma es más común en trabajos que involucran flexión o combinación con torsión de columna y torso, y en trabajos que involucran movimientos repetitivos.

Antiguamente se creía que el dolor aparecía porque existía alguna alteración de la estructura de la columna vertebral, como la escoliosis o la hernia discal. Sin embargo, eso es un error.

Causas

Los trastornos que en su mayoría se relaciona con el dolor de espalda incluyen:

  1. Presión muscular o en los ligamentos. El levantamiento repetido de objetos pesados ​​o el ejercicio repentino pueden ejercer presión sobre los músculos de la espalda y los ligamentos espinales. Si se encuentra en malas condiciones físicas, la presión constante sobre la espalda puede provocar calambres musculares dolorosos.
  2. Hernia discal. El disco actúa como un amortiguador entre los huesos (vértebras) de la columna. El material blando del disco intervertebral puede abultarse o romperse y ejercer presión sobre los nervios. Sin embargo, sus discos se pueden abultar o sobresalir sin experimentar dolor de espalda.
  3. Artritis. La artrosis puede afectar la zona lumbar. En algunos casos, la artritis reduce el espacio alrededor de la médula espinal, lo que se denomina estenosis espinal.
  4. Irregularidades óseas. Un trastorno en el cual la columna vertebral se curva hacia un lado (escoliosis) también puede causar dolor de espalda
  5. Osteoporosis. Las vértebras de la columna vertebral pueden presentar fracturas por compresión si tus huesos se vuelven porosos y frágiles.

Factores de riesgo

Estos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar dolor de espalda:

  • La edad. El dolor de espalda es más común a partir de los 30 o 40 años.
  • Falta de ejercicio. Los músculos débiles y no utilizados de la espalda pueden provocar dolor de espalda.
  • Exceso de peso. El exceso de peso corporal ejerce una sobrecarga en la espalda.
  • Enfermedades. Algunos tipos de artritis pueden contribuir al dolor de espalda.
  • Levantar objetos incorrectamente. Cuando se usa la espalda en lugar de las piernas.
  • Condiciones psicológicas. Las personas propensas a la depresión y la ansiedad parecen tener un mayor riesgo de padecer dolor de espalda.
  • Fumar. Esto puede reducir el flujo sanguíneo a la parte inferior de la columna, evitando así que el cuerpo proporcione suficientes nutrientes para los discos de la espalda. Fumar también puede retrasar la recuperación.

Prevenir el dolor de espalda

Es difícil prevenir el dolor de espalda, pero los siguientes consejos pueden ayudar a reducir su riesgo:

  • Mantén una postura erguida. No te encorves. Mantenga una postura neutra de la pelvis. Si debe permanecer de pie durante mucho tiempo, coloque un pie en un taburete bajo para reducir el peso de la zona lumbar. Una buena postura puede reducir la presión sobre los músculos de la espalda.
  • Siéntate erguido. Elija un asiento con buen respaldo, apoyabrazos y base giratoria. Coloque una almohada o toalla en la espalda baja para mantener su curva normal. Mantenga las rodillas y las caderas niveladas. Cambie su ubicación al menos cada media hora.
  • Levántate erguido. Elija un asiento con buen respaldo, apoyabrazos y base giratoria. Coloque una almohada o toalla en la espalda baja para mantener su curva normal. Mantenga las rodillas y las caderas niveladas. Cambie su ubicación al menos cada media hora.

Es importante recalcar que los planes e intervenciones adaptados pueden producir mayores resultados que las intervenciones grupales. Por este motivo, en THE FITROOM, nuestro entrenador puede ayudarte de forma personalizada con rutinas eficientes y seguras que busquen lograr tus objetivos de acuerdo a tu estado de salud.