Al realizar nuestros entrenamientos, los nervios mandan señales a los músculos para que se contraigan, una persona que hace actividad física con regularidad tiene sincronizada esa señal con todos los músculos haciendo que se contraigan al mismo tiempo. Mientras que las personas con poca experiencia, esta señal nerviosa llega desincronizada a todas las fibras del músculo, lo que hace que unas se contraigan antes y otras después, causando el característico temblor.

El entrenamiento continuo y progresivo hace que estos temblores desaparezcan.

3 razones del temblor muscular.

  • Cansancio
    Tras haber terminado un entrenamiento de fuerza, el temblor puede ser la respuesta fisiológica de que has llegado a tu límite, para evitar lesiones por sobrecargas musculares se recomienda un breve descanso o incluso poner fin al entrenamiento.
  • Falta de minerales
    La deficiencia de algunos minerales en el cuerpo como el Sodio o Potasio, que son los encargados de tensar y relajar el músculo, puede derivar en calambres y temblores musculares. La pérdida de estos minerales por medio del sudor compromete la función normal de los músculos, por lo que la señal nerviosa del cerebro llega desincronizada a las fibras musculares.
  • Déficit de sueño
    Las pocas horas de sueño no solo afectan en el entrenamiento sino en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Si has dormido poco, el cuerpo empieza a temblar al menor esfuerzo por puro agotamiento.
  • Bibliografía
    Lara, J. (s.f) ¿Por qué tiembla el músculo cuando hacemos pesas?. Vitónica

    Piqueras, A (2020) Temblor muscular al entrenar: ¿signo de mejora o de debilidad?